Con el objetivo de premiar las capacidades de emprendimiento y elogiar un espíritu de superación, Fundación Emprépolis otorgo un significativo reconocimiento a Patricio Saavedra, ex interno y uno de los ganadores del Concurso Anual de Emprendimiento dirigido a internos (as) del Centro Penitenciario de Huachalalume.

El proyecto de Saavedra consiste en la construcción y réplica fiel de autos descapotables de madera a escala. Comentó que siempre ha realizado trabajos en madera, como muebles y artesanía, sin embargo, hacer automóviles es algo que realmente le apasiona. Agrega que se sintió muy bien al participar, ya que “gracias a este concurso voy a poder hacer algo más, voy a trabajar en madera, que es lo que me gusta, y quizás podré hacer un convenio con una empresa, como una automotora, para ofrecerles autos modelos o réplicas para regalar a los clientes que compren un automóvil”.

Felipe Del Río, Presidente de Fundación Emprépolis, señaló que proporcionar ecosistemas de emprendimiento es fundamental para la reinserción social e hizo una invitación a “todos quienes quieran integrarse a la red de Emprépolis, tanto personas que necesitan desarrollarse y emprender, como también a comerciantes que nos puedan apoyar para mejorar los precios de los productos de los emprendedores”.

En tanto, Manuel Escobar, Director Ejecutivo de la Fundación Emprépolis, indicó que este proyecto es tremendamente beneficioso para quienes están privados de libertad. “Al principio partimos con ocho o diez postulaciones y en el año 2016 recibimos más de 40 iniciativas para el concurso. Esto es muy importante ya que es una demostración de que nuestro trabajo es interesante y significa una ayuda para los internos”.

El Jefe de Servicio Reinserción Social de la empresa concesionaria Siges, Carlos Rosales, enfatizó en la importancia del emprendimiento para reintegrar a la población del recinto penitenciario en la sociedad, debido a que “se vincula con la dimensión de trabajo y con el aprendizaje de competencias laborales que, en muchas oportunidades, la persona privada de libertad no las tiene, y por eso se asocia la comisión de delitos, porque ha aprendido a ganarse la vida no como socialmente está aceptado, sino a través de la infracción de normas; entonces, entregar herramientas de capacitación y que esa persona logre emprender una idea de negocio tiene un rol, y los programas de intervención en cárceles que son exitosos incluyen el tema laboral y del emprendimiento o iniciativas de negocios, para que ellos, una vez que salgan, inicien en eso y no vuelvan al circuito delictual.”